Trato agradable, servicio rápido, arroz aceptable pero peor de lo que se espera de una arrocería (y probamos la joya de la corona: arroz con bogavante).
El ambiente es sencillo y ligeramente clásico. La relación calidad-precio aceptable sin tirar cohetes (hay menú de 12 € de diario)
Sólo me permito un comentario mordaz: el
Vino de la casa es como un veneno que destroza el paladar. No pedir bajo ninguna circunstancia.
Vaya, un arroz normal en un sitio normal recomendado para un día normal. read more