Esta casa, otrora una de las más elegantes de principios de siglo XX, con un estilo distinto al resto de lo más extendido, en general, por el afrancesado país que era México en aquel tiempo, ya que recuerda más las casad inglesas de épocas de la reina Victoria, que al art nouveau o al neoclásico, más difundidos por aquellos tiempos.
La oportunidad de visitarla por dentro no es cualquier cosa, ya que estuvo abandonada un buen rato, inaccesible para el peatón, pero accesible para los que la usaban como refugio de las inclemencias del tiempo, algo así como okupas pero sin causa política.
Ahora, gracias a la labor de los nuevos dueños de la casa, se ha convertido, al menos durante las fechas halloweenescas, en una muy agradable mansión del terror con vendimia incluída.
La verdad es que siento feo que, para rescatarla, se haya tenido que convertir en una especie de circo, pero lo pienso positivamente, y al menos ahora todos podemos visitarla, aunque esté disfrazada, durante una parte del año. read more