Precioso hotel en los alrededores de Barcelona, lo suficientemente cerca para llegar a la ciudad en 30 minutos y lo suficientemente lejos para respirar tranquilidad y aire puro, lejos del bullicio y el estrés.
Nos alojamos ahí 2 noches. La habitación era la normal para un hotel de tres estrellas, ni más ni menos. El personal fue muy amable y eficiente en todo momento. Pero para nosotros lo mejor fue el restaurante del hotel, hay unos menús súper-completos a muy buen precio. Comimos un bonito que estaba de muerte.
Además, El Castell está localizado en la cima de una colina, con lo que hay unas vistas estupendas. Los exteriores están muy cuidados, además tuvimos unos días soleados, así que pudimos gozar de la piscina y la terracita.
Durante el día aprovechamos para ir a Barcelona de compras y al día siguiente visitamos la Colonia Güell que está a solo a 2 paradas (10 minutos) del hotel en ferrocarril. read more