Está chido que los lugares clandestinos tengan tanta fama, porque la neta luego le echan más ganas, como para consolidarse o de plano, para que no los denuncies. Este lugar está adentro de un garage y puedes disfrutar de una rica hamburguesa (no creas que es de carne molida condimentada, es de las que venden en paquete en el Súper) con sus respectivas papas de acompañamiento y hasta una de esas bebidas que se han puesto últimamente de moda entre los chavitos que se fueron a dar la vuelta a Europa: el tinto de verano, que es básicamente vino rebajado con refresco.
Está divertido si eres un chaval universitario o si eres chavoruco queriendo sentirse en los tiempos de la facultad otra vez.
El ambiente esta más sabroso que la comida, en todo caso, y eso más por los recuerdos que por otra cosa. read more