Una tienda tradicional, de barrio. Pequeño comercio al que hay que apoyar, aunque tiene muchas carencias respecto a las instalaciones, variedad, etc.
Se mezclan juguetes de calidad con otros de una calidad manifiestamente mejorable.
No siempre, aunque suele serlo, la atención es cordial, depende de quién te atienda. Y la espera es interminable si hay algún cliente delante de tí.
Existen otras alternativas mejores sin duda, en cuanto a calidad, variedad y servicio, pero como último recurso puede servir.
En resumen un comercio más a visitar si la casualidad te hace pasar por la puerta, pero en ningún caso una referencia especial por la que haya que desplazarse al mismo. read more