"Éramos tan jóvenes que dolía casi todo..." comenzó a cantar el trovador y nos volteamos a ver enamorados. Las sillas pequeñas nos hacían sentir aún más subordinados a aquéllos versos. La copa de vino había pintado de rojo sus labios y yo cantaba feliz : "¿En don estaremos a los 40 años?"
Las luces naranjas del garito me hacían sentir menos cansado y más romántico. Ella, masticaba el jamón serrano botanero, volteaba y me decía -¡Está buenísimo, come, come!"-
El cantante nos puso especial atención y al llegar al "Eramos tan jóvenes que todo nos curaba: los libros de Kundera, tus besos zapatistas,el asiento de atrás, dormir sobre tu falda,Marcos, subcomandante, cantándonos por Sabina." Nos exigió con la mirada un beso. Yo feliz apreté más su mano, le quité el jamón de la otra, antes de que éste llegara a su boca, y puro llueve sobre mojado.
¡El mesero nos encantó y creo que nosotros a él! todo el tiempo nos servía más comida, que la que veíamos le servía a los dos demás y era muy muy atento. Tanto la música, como el sonido, la comida, las bebidas y el lugar, me parecieron de una muy alta calidad, cosa rara en un garito trovador, por lo regular no hay presupuesto. read more