Fui con mi chica buscando tranquilidad e intimidad y fue una elección perfecta. Por un bajo precio dispone de habitaciones muy bien equipadas, todas con baño interior, y una de ellas tiene una terraza amplia con vistas al valle, que fue la que nos tocó a nosotros (las otras también tienen buenas vistas, aunque sin terraza). El hombre que lleva la Posada es muy atento y a la vez cuida mucho la intimidad de los huéspedes. Además prepara unos desayunos muy buenos a 3 euros por cabeza, con delicias de la zona elaboradas por él mismo. He vuelto hoy de allí y estoy encantado: lo recomiendo 100% a todo aquel que quiera pasar unos tranquilos días rodeado de naturaleza sin renunciar a la comodidad. read more