Ser banda nunca había sido tan conveniente. Mi amigo el hawaiano es por sí mismo una extensa acumulación de buena onda populachera, pero su perra es definitivamente la banda misma y se llama "La Chimoltrufia".
La canina tiene a cuestas una década y un montón de infecciones a cada rato, porque le gusta mucho la vida loca. Pero en esta veterinaria siempre la salvan de las yerbas hawaianas que se come en el jardín de mi cuate.
Todas las recomendaciones que hacen cada vez que la curan serían suficientes para que La Chimoltrufia viviera como cien años, pero el magnífico peinado que le dejan cada que la llevan basta para querer dejarla ser libre y feliz (aunque después todos juntos paguemos las consecuencias con ella). La queremos mucho y por eso la llevamos a esta veterinaria. read more