En lo alto de un monte, en plena frontera entre Francia y España, encuentras una zona llamada Ibardin, llena de tiendas de alcohol, tabaco y souvenirs y restaurantes. Y una mezcla de ambos negocios. Como el caso que nos ocupa.
El lugar está pensado para que los franceses se gasten los cuartos en drojas blandas con una carga de impuestos mucho menor que en su país, pero también puedes visitar el lugar porque toda la zona es muy bonita.
Fui con mi hermano porque hacía eones que no íbamos y, como os digo, la subida en coche es muy bonita y luego puedes bajar por la parte francesa y disfrutar del sutil cambio que sufren casas y mobiliario urbano con respecto al otro lado de la frontera.
Para comer recalamos en este restaurante y pedimos un par de los muchos platos combinados que ofrecen. Salvo por el detalle de las patatas congeladas (¡maldita sea!), la comida estuvo muy bien por el precio que pedían. Dos huevos fritos, chistorra y montaña de patatas por 5.5€ me parece muy bien y mucho bien. Mi hermano pidió pollo con papas y le sacaron tanto pollo que la especie corre peligro. La ensalada que pedimos para acompañar era de abrir bote y aliñar, pero bueno, también era muy barata.
La atención, buena, a cargo de un camarero muy agradable y los cafés por encima de la media (puede que fuera por el chupito de licor de crema).
Así pues, visitad Souvenir Venta Gora si queréis comer comida semi natural y estar rodeados de franceses gastando su pensión en alcohol. read more