Pues a mi estas tiendas me gustan, ya qje se me hace interesante el número de señalética y artículos de seguridad que pueden existir, sin embargo, cuando te topas con gente poco atenta, el espíritu explorador se esfuma.
Hace un par de días fui a este negocio, el primer problema fue estacionarme ya que por ahí es algo complicado hacerlo, en segundo lugar, no entiendo para que están tres personas "atendiendo" si están más concentradas en comer chicharrines que en atender.
Un señor con tono amable me dijo: "tome el letrero que busque", y fue el único momento en el que se me prestó atención, la señorita que cobra, quien primero se chupó los dedos no entendía el apellido que se tenía que poner en la nota, y hacía unas caras que parecía que me estaba haciendo un favor y no vendiendo un letrero.
En fin, la actitud es la que simplemente no me hace volver a lugares como este. Tache, tache, tache. read more