Recuerdo que cuando era pequeño me tenía que conformar con el típico puesto de chucherías pequeño de menos de diez metros cuadrados. Las chucherías tenían poca variedad.
Si huebiese nacido en una época más reciente estoy seguro de que mi tienda fetiche sería ésta; es que creo que con veinticinco años que tengo ahora ha empezado a ocupar un puesto importante dentro de mis lugares de compra favoritos. Me encantan las chuches.
En pleno centro del barrio de Los Remedios en una pequeña tienda nos encontramos este local dedicado única y exclusivamente a las chucherías. Es un local muy poco ancho pero algo largo donde en el camino hasta llegar a su final y tocar el mostrador te custodian por los lados durante el recorrido un montón de cajas transparentes llenas de golosinas que puedes ir cogiendo y metiendo en una bolsa para al final llevártelas pagándolas al peso.
Si quieres malcriar a tus hijos, o por qué no, malcriarte a ti mismo no dejes de entrar en este lugar para dejar que el azúcar te cambie lo amargo en el paladar. read more