Mi mamá es fan enloquecida del chocolate. A mi también me gusta bastante, pero ella me saca mucha ventaja.
Sin embargo cuando venimos a Arnoldi las dos le damos vuelo a la hilacha y escogemos nuestros chocolates preferidos.
Si bien la sucursal parece muy pequeña en realidad el surtido que tiene es muy basto; desde pasteles, galletas, bombones pero lo que se lleva el premio estelar son sus trufas envinadas. Delicias caídas del cielo.
Cuando llegas te dan tu bolsita de celofán y tus pinzas para que vallas escogiendo de todo, chocolates amargos, más dulces, con café con tequila, con almendras. De todo lo que puedas imaginar. De este modo es muy fácil perder la cuenta y cuando menos acuerdas ya llevas la bolsa llena. Sí son algo caros porque los cobran por gramos, pero valen mucho la pena.
Super tip: todos tenemos el típico amigo o familiar que le encanta el chocolate. Te aseguro que si vienes y le comprar una bolsa grande de chocolates te tendrá entre su lista de mejores amigos por siempre. Además los envoltorios son tan lindos que no necesitan mayor arreglo posterior. read more