Es alucinante como pasa el tiempo, ¿verdad? Hace unos días estuve con mis padres haciendo unos recados por la mañana y después decidí comer con ellos en su casa; la cuestión es que como era tarde pensamos que lo mejor era comprar la comida en algún sitio. Me sorprendió cuando detuvieron el coche junto a este horno, que yo recordaba de mi época escolar, porque a veces me compraba el bollycao. Nada más entrar me di cuenta que aunque la mujer que está detrás del mostrador sigue siendo la misma que hace más de veinte años (y eso me alegró mucho) el local ha cambiado una barbaridad. Aunque siguen vendiendo pan y bollería en uno de los lados del local, en el otro tiene un mostrador enorme lleno de los más diversos platos para llevar. Me compré unos macarrones y un par de albondigas y mis padres creo que buenos valencianotes optaron por la inevitable paella. Bueno, si como panadería ya era sobresaliente, después de comer aquellos dos platos no puedo más que afirmar que como casa de comidas para llevar no le va a la zaga ni mucho menos. read more