Este acogedor restaurante sirve una de las más deliciosas carnes de limusin y rubia gallega de Madrid. Además de estar decorado con muy buen gusto y en el que el fuego juega un papel esencial, el trato es muy profesional, amable e intentando satisfacer en todo momento al cliente. Cuenta con una terraza perfecta tanto para verano como idealmente acondicionada para otoño. Ah, tienen torrija todo el año. read more