Conocí el Blanquerna de coña, a través de un anuncio en el periodico Qué. Era un anuncio sobre unas clases de catalán que ofrecía la Generalitat, y para apuntarse te dirigía a esta dirección.
Gran sorpresa, gran librería, y grandes libros.
Me apunté a un grupo básico de catalán y aproveche para destripar la librería, que ya de antemano tenía una pinta magnífica.
Además de los libros para las clases, compré El Principito y un libro sobre el románico. Aunque solo los miré por encima, tenían muchísimos libros de arquitectura y urbanismo (por supuesto mil de Dalí y de Gaudí) y casi de todas las áreas. No todos estaban en catalán.
En la segunda plana está la oficina de turismo. No te miran mal si te llevas todos los folletos. El personal que trabaja en el centro además de tener un acentazo catalá que mueres son super majetes. read more