Hoy hice tiempo en este lugar, paré de casualidad y me quedé. Es enorme, limpio, lleno de fotos de helados como para que te tientes y tiene mesas afuera que están buenas para una mañana de verano.
Venden helados, café y tortas. Iba a tomar café con tostado, como siempre, pero me tenté con una torta y vi que una de las promos decía: café y torta por $ 29, me pareció barato. El café está bien, nada del otro mundo, pero la torta muy rica y fresca, era una torta tipo brownie con merengue.
El wi-fi funcionaba y los baños limpísimos, cosa que siempre aprecio en este tipo de locales.
Nada del otro mundo, cumple su función, tomar algo, trabajar un rato comiendo una torta.
Claro que no probé su orgullo: el helado. La próxima les cuento. read more