Es un pequeño local de compra-venta atendido por el Sr. Costa. Y ya puede llamarse de otra manera, pero las veces que he estado aquí adentro la gente lo llama así.
Tiene muchísimas cosas que no sirven para nada, Lo juro.
Pero si buscas bien te puedes encontrar unas figuritas de plomo (como me paso a mi) o un perturbador muñeco de ventrílocuo. Es de susto.
Veamos si tengo suerte y puedo pasar al regateo. read more