El típico bar de pueblo donde se come bien y mucho, es como visitar a la abuela! Comimos aquí dos veces y ambas veces salimos satisfechos y más gordos también jeje! El local es muy amplio y limpio, la atención correcta y los camareros rapidísimos. Las dos veces pedí lo mismo, de primero olla y de segundo carrillada, platos muy logrados, cocinados a fuego lento, sabrosos y raciones abundantes. En los postres flaquean, poca diversidad y nada destacable: mousse de yogur, natillas y helado.
Si estoy por la zona, sin duda comeré allí! Por unos 15€ se come como en casa, o mejor! read more