Enorme local de puertas transparentes, paraíso de los amantes del queso y embutido, de los cuales son especialistas; adornado con un árbol de navidad, gran cantidad de carteles de ofertas en la puerta y un espejo todo lo largo que es el establecimiento, en la pared de enfrente del mostrador.
Aunque yo no coma mucho de estos productos, tengo que comprar porque en casa somos dos y mi pareja si come carne, hasta de caballo, que es uno de los productos especiales que tienen en esta carnicería.
En el cartel exterior hay un logo de Jamones Barquero, que serán los proveedores de la cantidad de piezas que tienen dentro colgadas y que más de uno se va a llevar para Navidad, que con la excusa te terminas uno en menos tiempo que duran las navidades (ese es mi padre, por ejemplo).
Es un local tan grande que hay que coger turno, será porque está bastante solicitado; hay incluso seis sillas enfrente del mostrador por si está tan lleno que prefieres esperar sentado. read more