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From Goura's review
Jun 17, 2014
Fantasilandia es un lugar para ir a pasarlo bien y botar todo el estrés. Es perfecto para los amantes de la adrenalina y parques de diversiones. Ideado para niños, adultos y toda la familia. Es un espacio para todos...¡MENOS PARA MI!. Y no es que no me gusten las experiencias extremas, al contrario, me encantan. Pero siento que los espíritus chocarreros que viven en este parque me odian. Debo decir que es totalmente seguro y ordenado. Eso es bueno en lugares con alto flujo de visitantes y con juegos que necesitan mantención por lo menos dos veces a la semana. La variedad de atracciones es otro factor positivo, hay unos en los que se necesita ¡mucho VALOR! otros son más relajados como el Rapid River o el Barco Pirata. En conclusión hay para todos los gustos. He ido dos veces y siento que no es el lugar adecuado para personas como yo. En un principio y como para calentar motores decidí subirme a los autos chocadores, todo perfecto hasta que quedé con el volante en la mano. No sé si es que estaba defectuoso o yo soy una especie de "HULK" que frente a la presión y adrenalina mi fuerza corporal aumentó. Posteriormente me subí al Boomerang: "Es un juego de niñas" eso pensaba, hasta que ingresé, me senté y el carro comenzó a andar. Debo decir que en mi vida había insultado tanto a la madre de alguien y eso no es todo, cuando paró y me bajé, no caminé ni dos metros y ¡paf! invoqué al Sr. Guajardo. ¡Pero eso no es lo peor! Ya descansando y tomando una bebida (dicen que el azúcar ayuda a la estabilidad luego de bajarse de los juegos) decidí subirme al Raptor. Me dije a mi misma: "Hey, no pagué $10.000 pesos en la entrada para quedarme sentada" Hice la fila y con un poco de temor me subí. ¡ERROR! Unos segundos después de partir el juego ¡perdí un zapato! Luego me golpeé la cabeza en el lado izquierdo (por el movimiento del aparato) rompiéndome una membrana en el oído medio que me dejó completamente sorda por 6 meses. Y por si fuera poco mi presión disminuyó tanto que me desmayé en plena atracción. Cuando desperté estaba en una ambulancia caminó al Hospital San Juan de Dios. Y OJO: no digo que sea un lugar malo. Al contrario, lo disfruté por instantes, pero si tiende a ser un poco "yuyin" o no soporta la presión, o tiene muchos problemas de salud, no vaya. Y si lo hace, prefiera un paseo en los patitos de goma que están en la laguna. Ahí no pasa nada. read more

