Ahhhh, los maravillosos noventas que tanto nos dieron, como los suéteres amarrados a la cintura, peinados absurdos y estrellas como Keiko, la ballena que nos conmovió a chicos y grandes y que dio lugar a establecimientos como esta tienda sobre la avenida Leandro Valle o lo que es igual, la calle 69.
Me gusta esta tiendita de la esquina porque representaba el límite de mi mundo conocido cuando iba a la primaria, recuerdo que una vez me dormí en el camión y desperté una cuadra después de Keiko y de verdad pensé que me había perdido para siempre y tendría que vivir en la calle y no volver a ver a mi mamá... Pero luego vi la tiendita y recuperé la calma.
Hoy en día me ayuda en mi camino a casa de mi madre, porque puedo hacer una pausa con la bici y tomarme un jugo, un poco de agua o un refresco. Tiene un par de sillas y mesas en la banqueta donde puedo sentarme un ratito antes de continuar el viaje y siempre me trae recuerdos de mi infancia, algo vuelve a todo negocio mucho más entrañable. read more