Conocíamos este locutorio porque mi novia ha comprado aquí varios cargadores de teléfono. Hoy, ella ha traspasado sus puertas por un asunto más importante: liberar su móvil, cosa que han hecho en poco tiempo. Le ha costado diez euros.
Es barata la libertad de un móvil, y se consigue rápido. Supongo que esto será la metáfora de algo, pero no acierto a adivinar de qué. Tendré que meditarlo. La libertad no es algo que se alcance todos los días, demonios...
Ah, los dependientes son muy majetes. Tener la capacidad de otorgar la libertad, aunque sea a un móvil, debe de ser gratificante. Enhorabuena, compañeros. read more