El primer lugar donde yo comí al llegar a Puebla fue aquí, quizá guiado bajo esa extraña manía que tenemos mucha gente, creo yo, de si no conoces los lugares de la zona (bendito Yelp, por qué no existías hace dos años ya en Puebla) ir al que se vea con más gente, sueles acertar respecto a los buenos lugares y esta vez no fue la excepción.
Unos chilaquiles sublimes me dieron la bienvenida a esta ciudad, acompañados de un buen jugo y una atención por parte del personal muy buena. Después de considerar la multitud un buen referente respecto a la calidad del lugar, en lo personal llegó un punto en que el bullicio me pareció demasiado, quizá el tour que di antes de desayunar tuviera que ver, pero bueno, así me pasó a mí read more