Un nuevo (y extraño) modo de denominar a un sitio de picoteo, de pinchos y demás... ¿Comida divertida? La verdad es que los pinchos no me contaron ningún chiste.
Dejando a parte la estupidez de moda y en absurdo auge, de utilizar palabras en inglés, apartando el nuestro, rico y verdaderamente amplio, hablaré de lo que viene al caso: el papeo.
Pinchos muy sabrosos, lindamente presentados, apetecibles a la vista y abundantes.
Los batidos, naturales, demasiado, me costó un mundo sorber de la cañita porque se llenó de fruta.
Volveré, como Terminator. read more