Si tuviera que describir este lugar con la primer palabra que se me cruce por la cabeza, usaría "quaint".
Nina es una casona remodelada a forma de restaurant/café en Marcos Paz, donde casi todo puede ser descrito como "pintoresco", al menos para mí. No sé si sobreviviría viviendo ahí, pero definitivamente es muy lindo tomarse unos días de la ciudad y visitar un lugar así.
El servicio es muy amable y cordial, no hubo menú sino más bien la pregunta de qué te gustaría comer y ver qué tienen. No sé si es que se espera que la clientela ya sepa qué se vende en el lugar, o porque están dispuestos a acomodar los pedidos de la mejor forma posible. En algunos horarios la cocina está cerrada, por lo que las opciones son más limitadas.
Está muy bien decorado, es un ambiente precioso, antiguo pero bien remodelado y encantador. Tiene una pequeña zona con un televisor y juegos para niños, que se vio bien ocupada durante nuestra merienda en Nina.
Mi experiencia con la comida fue muy limitada (problemitas con mis muelas en estos momentos), por lo que nos pedimos unos cafés con leche y un tostado para compartir, rico, quizás un poco frías las bebidas. Los precios están bien.
Está como para volver, es muy lindo y adorable. read more