Ayer fue un día intenso en Patraix, gracias a unos buenos amigos nos descubrieron este sitio. Nosotros fuimos a tomar un café y acabamos con algún coctel.
La decoración es preciosa, haciendo honor a su nombre, esta lleno de relojes de todo tipo: infantiles, antiguos, modernos, grandes, pequeños, con mucho arte, .... Y tienen sofás y cojines que desde luego sabes cuando entras, pero no cuando sales, porque parece que estés en el salón de tu casa, y te tratan como tal. Pablo, el dueño, sino recuerdo mal el nombre, conoce la coctelería y su trabajo y trato fue de diez.
Tienen una carta amplia de coctelería, ginebras, y su especialidad la cerveza jamaicana que se compone de ron, cerveza, limón y canela. Yo la probé, pero mis acompañantes se pidieron tres, asi que parece que les encantó.
Yo me pedí un rooibos de coco y vainilla muy bueno. Y también pedimos un mojito, para mi gusto el hielo debía ser perlado, no tan picado, pero tampoco es relevante.
Los precios son asequibles en cuanto a calidad precio: gintonics a ocho euros, mojitos a 5, y la cerveza jamaicana a 5 también.
Tienen una terraza amplia para verano que ayer estaba bastante llena.
Inconvenientes: el aire acondicionado estaba un poco fuerte, y sólo tenían de cocteles sin alcohol el san Francisco. Les falta un pelin de variedad en ese punto.
Desde luego, me encanto el local, lo añado a mis favoritos sin duda. read more