Se trata de un hermoso pulmón verde, ubicado en el centro del barrio Cerro Chico, muy cerca de la Avenida Lino Spilimbergo y no tanto de la Avenida Rafael Nuñez. He ido muchas veces y me termino quedando más de lo planificado.
No es un parque enorme, ocupa aproximadamente una manzana de extensión. Cuenta con algunos juegos para niños: un trepador, un par de hamacas, un subibaja y dos toboganes. En la enumeración, me faltan unas hamacas que yo pienso que son para adultos. Bien alta, con asientos de goma y cadenas súper anchas. Realmente resistentes. Me encantan. Siempre que voy las uso disimulando mi encanto.
Por supuesto, cuando cae el sol empiezan a llegar los vecinos. Nunca la ví llena de gente. Solo algunos grupos. Los adolescentes le sacan muchísimo provecho: hacen deporte o se sientan en los bancos a conversar (o besarse). Los más grandes tomamos mate, sentados en los bancos o sobre el césped.
Es una plaza con carisma. Tiene una linda ciclovía que bordea toda la manzana. Y no mucho más. Solo verde y mucha paz. Ideal para desconectarse un rato del mundo. read more