Por casualidad llego a esta encantadora cafetería que me llama la atención por su vitrina y anuncios sobre repostería casera. Tiene una buena terraza ideal para los días soleados y un interior oscuro, pero no frío. Un personal muy amable gestiona con rapidez las peticiones de los que allí van entrando. Tiene unos buenos precios, nada desorbitados y sus pasteles y bocadillos son todos una tentación. Muy apropiado para desayunar y merendar, aunque al parecer también se puede ir a comer algo rápido a mediodía read more