Fue el primer lugar en el cual cené al llegar a este hermoso pueblo aleman y me parecio una divinura, es como una casona super calida y familiera. Bastante grande, con mucha capacidad de mesas, barra y un patio muy lindo.
El menu era bastante amplio, por supuesto las pastas eran lo que mas resaltaba en el, pero ademas tenian sopas, carnes y cualquier preparacion italiana que se les pueda ocurrir.
Como venia de un largo viaje y hacia bastante frio, me pedi de entrada una sopa minestrone que estaba muy rica, era tipica sopa de la nona, y como principal, una lasagna que estaba fenomenal!
El servicio era bueno, aunque no destacaba.
Los precios me parecieron acordes al producto, no era u caro para nada. read more