Vinimos aquí a comer un jueves (aprovechando que en agosto podemos alejarnos de la oficina en coche sabiendo que no hay tráfico) y que buena elección.
Nada más llegar tuvimos un pequeño susto ya que aunque habíamos reservado por el tenedor parece ser que últimamente el tenedor no notifica bien al restaurante las reservas. Por suerte, pudieron ajustar las mesas junto con las horas de las siguientes reservas para hacernos un hueco y eso es algo que en otros restaurantes no se molestan en hacer.
Recomiendo que si vais a reservar lo hagáis confirmando con ellos por teléfono aunque uséis webs tipo el tenedor ya que el sitio siempre está lleno a la hora de la comida por la de oficinas que tiene cerca. Aparcar también puede ser un poco difícil precisamente por eso mismo.
Pasamos de los entrantes y creo que fue un error ya que me quedé con un poco de hambre (sigo pensando que el mejor tamaño es 280-300 gramos para quedarte completamente lleno y no vas a pedir entrantes). Puedes aumentar la hamburguesa a 400 gramos desde los 200 iniciales, pero no te ponen una masa de carne gigante si no que añaden una segunda hamburguesa también de 200 gramos (una gran idea ya que así seguro que ambos trozos de carne están al punto deseado)
Me tome la hamburguesa mexicana que venía acompañada con nachos en lugar de patatas filtras y dos salsas en cuencos (cheddar y guacamole). Me gustó mucho el detalle de que la hamburguesa no trajera las salsas directamente dentro ya que así me eché la cantidad que consideré oportuno (poco porque me gusta saborear bien la carne) y el resto lo usé para mojar los nachos.
La carne estaba muy rica y la de todos los de la mesa estaba en el punto que cada uno la había pedido, en mi caso al punto (pero al punto de verdad que en muchos restaurantes el punto lo dejan muy crudo)
Cerveza Mahou de barril. Tercios de Mahou Negra y Alhambra (que fue la que yo elegí para regar mi hamburguesa)
Sitio completamente recomendable donde pienso repetir en breve. read more