He tardado un poquito en comentar ya que lleva poco tiempo funcionando y consideraba que aun estaban habituándose a las nuevas instalaciones, productos y clientela pero creo, que ya ha llegado el momento.
En un origen, esta panadería estaba en un local cercano y era una de las panaderías con un horno de leña de los más antiguos de Zaragoza, en una de las zonas más "auténticas" de Zaragoza: El Barrio de la Magdalena (la "Madalena" para los maños)
Si perder esos principios del pan casero, artesano y de calidad, abrieron esta nueva panadería en la que artesanía y tradición, se dan la mano con... ¡La panadería cuqui que tan de moda está en Zaragoza!
Mantienen su identidad de obrador y suben la apuesta mostrándolo tras unos ventanales a la tienda y a la calle, lo cual creo, que anima a más de uno a entrar y consumir sus productos.
La panadería es bastante buena y la pastelería tiene ciertos toques a esas panaderías de pueblo pero readaptadas a los tiempos que corren y a los nuevos gustos de los consumidores.
Al principio, he de reconocer que el servicio no me enganchó: Las dependientas me parecían un poco, podríamos definirlo como "secas"... pero poco a poco han ido puliendo esas asperezas y cada vez son más majas (¿será que el roce hace el cariño?).
Además la panadería cuenta con unas cuantas mesas para poder tomar un refresco o un café mientras degustas sus productos y disfrutas de las vistas de una de las Iglesias Mudejares más bonitas de Zaragoza: La Iglesia de la Magdalena...
Una panadería más que recomendable. read more