Entramos a Steak & Shake dirigidos por la sonrisa de la empleada que nos explica como funciona el restaurante y nos acompaña desde la puerta hasta el mostrador para pedir.
La chica en el mostrador también es muy amable explicando sin prisa todo lo que tenemos que saber sobre el menú.
Todos los productos los puedes pedir a tu gusto: puedes cambiar los ingredientes, añadir o quitar quesos o salsas.
Nosotros perdimos hamburguesas clásicas con una caña, y un shake para acabar. Las hamburguesas vienen con patatas fritas, pero también puedes pedir patas separadas. La comida estaba muy rica y de hecho se podía comer las pastas fritas. Eso digo porque en muchos sitios de comida rápida las pastas están hechas para tirar a la basura.
El sitio tiene una decoración bonita que es muy abierta y íntima y no es nada abarrotada. Además el salón y los servicios están muy limpios. Pero para mi lo mejor fue el servicio que recibimos. Todos los empleados son muy simpáticos y parecen verdaderamente agradables.
Al final el precio no es muy bajo, pero con el servicio y la calidad creo que merece la pena. read more