Si seguís mis comentarios sabréis que los sitios "pijos" no son precisamente mis favoritos, pero me gusta reconocer la calidad y por eso no he dudado ni un momento en recomendaros este lugar. Lo he descubierto hoy casualmente, cuando hacía de Rey Mago por esta zona: Paseo de la Castellana - Paseo de la Habana - Santiago Bernabéu. Buscábamos un sitio para comer y descubrimos esta taberna andaluza, con una agradable terraza en la que aún podíamos disfrutar de unos rayos de sol. Nos hemos sentado en la calle y hemos pedido unas raciones que nos han sorprendido muy gratamente. Todo estaba delicioso: la carne mechá, la carrillada de cerdo y los taquitos de atún encebollado. Hemos decidido pasar al interior para tomar el postre, porque el sol se había ido y empezaba a refrescar. Dentro hemos visto el local, con ese aire andaluz rancio de hace años y clientela más bien pija y también rancia. Pero no me malinterpretéis: todo excelente, ambiente agradable y servicio insuperable: el amable camarero nos ha servido con mimo y detalle. Como colofón, el postre: un flan de higo al Pedro Ximénez acompañado de una copita de vino dulce que nos ha sabido a gloria, invierno y Navidad. No me hubiera importado tomarme un gintonic después, pues los he visto y tenían tan buena pinta y tan buenos precios como todo lo demás. Porque lo mejor de esta taberna es que, además, tiene precios asequibles y no desorbitados como casi todo hoy en Madrid. Será porque tiene su origen en Jerez en 1872 y conserva los precios del Sur, además de los aires... Sin duda volveré a visitar esta taberna, tal vez esta de la Castellana madrileña o tal vez alguna de sus muchas sucursales, repartidas sobre todo por el Sur de España. read more