Buen sitio para una parada a degustar tapas japonesas en pleno centro de Granada. Hay un menú por 10,50 euros con un entrante, principal, bebida y mini postre (digo mini porque era bastante enano) que sin ser muy variado te quedas bien. Las sillas son bastante incómodas, eso sí, porque la mayoría son taburetes altos y la única mesa baja está pegada literalmente al baño. El espacio lo veo reducido, quizás deberían de pensar en ampliar el local si ven que lo llenan. El servicio fue muy amable y el chico nos hizo algunas recomendaciones, aunque los platos que pedimos fuera de carta llegaban un poco lentos.
La sopa miso no me acabó porque tenía muy poco tofu (dos o tres trocitos) y no llevaba wakame, que me encanta. Los makis que pedimos de la carta sí que estaban muy ricos, sobre todo el maki en tempura con cangrejo, tamago y mayonesa picante. Hubo un plato del menú que nos súper encantó, y fue una especie de rollo que llaman canito y que llevaba un langostino crujiente con salsa, a la próxima pediremos el canuto especial con salsa de trufa, que nos dijo el camarero que estaba mejor aún. También nos hizo el favor de sacarnos los makis del menú vegetales para que yo pudiera comerlos (estaba embarazada en ese momento), así que genial. De postre había mochi (pasta de soja y arroz glutinoso con azúcar) relleno de tarta de queso, a mi acompañante le encantó. De cervezas tienen Asahi pero no entra en el menú, claro. La verdad es que volvería a probar más cosas aunque no diría que es espectacular, tienen la opción de pedirlo para llevar o que te lo traigan a casa. read more