El sitio es precioso, una antigua masía del XIX rodeada de naranjos, donde llegan las brisas marinas, alejado del mundanal ruido. Un sitio que ya escogía el rey Alfonso XII para descansar o hacer zumo de naranja, o las dos cosas, o más...
Pues como a un rey te siguen tratando en este hotelito con encanto de apenas una docena de habitaciones, ideal para perderse sin renunciar a ninguna comodidad, jacuzzy, minigolf, piscinas, biblioteca, jardines enormes...
Una forma fácil de conocerlo es también a través de su restaurante, como el resto del conjunto es tranquilo, relajado, rodeado de jardines y cocinan... dios, cómo cocinan. Acabo de disfrutar de un menú exquisito, variado, original, imaginativo, creativo y saciante por 34€, de lujo, de verdad. Mirad las fotos...
En los únicos momentos en los que este lugar sin comparación se transforma en una gran fiesta, es cuando se celebran aquí bodas o fiestas por todo lo alto, que también he podido conocer.
Logran que te sientas muy especial.
Tienes que conocerlo, ya verás, ya sentirás, ya te emocionarás... read more