Hace millones de años visité el primer Thai Gardens de Madrid en la calle Jorge Juan y me pareció espectacular. No sé si la fascinación se debía a mi juventud, pero aún lo recuerdo como un fastuoso lugar de lujo exótico y comida refrescante.
El otro día decidimos revisitarlo en su nueva localización de Arturo Soria y, a pesar del jardincillo, de la iluminación candelaria y del maître con cejas falsas y corona dorada (tal vez demasiado para mi gusto), el efecto de antaño no volvió a aparecer, tal vez debido a mi veteranía en aquello de visitar restaurantes, o al menos eso quise creer (es difícil llegar a una conclusión acertada sobre este aspecto). Sea como fuere, el sitio sigue siendo aceptable y con un atento servicio de acuerdo a su precio, algo más elevado que el de otros tailandeses que he visitado en la capital .
Pedimos un menú degustación y no pudimos acabarlo, pero sí que probamos multitud de platos representativos de esta cocina que tanto me gusta como las vieiras, los paquetitos de arroz, las ensaladas de vermicelli o similar y el curry verde, que siempre me gustará. Todo estaba muy bueno, aunque tal vez recomendaría pedir un plato único y algo al centro si no se tiene demasiado apetito.
En general, me parece un lugar agradable y muy apropiado para estas noches sofocantes de calor tropical provocado por el asfalto. También es posible comer en la terraza ajardinada con vistas a tres piscinas iluminadas en las que, pasado un rato, deseas zambullirte. Esto último fue algo que acabó resultando un poco frustrante, al no estar permitido (aunque todo es cuestión de preguntar). read more