





























2 of 45
From Augusto's review
Aug 15, 2015
Tremendo, sencillamente tremendo. El mejor restaurante vegano en el que he comido en toda mi vida. Como muy bien señala Juanra D., al entrar te topas con un bar lleno de paisanos del barrio, en un bar de los de toda la vida. Ni te puedes imaginar la excepcional experiencia que vas a vivir en el piso de arriba. Arriba te espera un pequeño salón, con unas cuantas mesas y una decoración tipo hindú muy apropiada para el tipo de comida que proponen. Hay unos ventanales desde lo que ves la calle, pero la verdad es que las vistas no son nada singulares. Tienen a la entrada de la estancia una mesa con documentación e información de grupos de defensa de los animales y de negocios de la zona. Una vez descrito el local, viene lo bueno. Fue un flechazo a primera vista con todo, el menú, con Coro (la persona que nos atendió maravillosamente bien), con la comida, con el ambiente, con el precio, en definitiva, con todo. La comida, qué barbaridad qué bien y qué sabroso se come en el Trasmiera. Es un restaurante vegano como he mencionado en el primer párrafo, insisto en esto, porque sé que hay gente que es reacia, o simplemente no le atrae este tipo de comida. No seré el que defienda el veganismo, porque no soy vegano, pero es cierto que mi paradigma alimenticio ha cambiado radicalmente con el paso de los años y cada vez soy más afecto a este movimiento. Como detalle importante comentaros que mucha gente mayor viene a este restaurante porque ya no pueden tomar determinados alimentos y aquí pueden volver a recordar el sabor del chorizo y la morcilla. Creo que con esto os lo he dicho todo. Como las raciones son muy abundantes, Coro nos recomendó pedir un menú para compartir y una ración más. Acierto absoluto, la cantidad es la perfecta. Comimos lo siguiente: Una ensalada que, para ser justos, fue lo que menos nos sorprendió, rica, pero poco más. Eso sí, las croquetas de almendrizos (chorizos veganos) y la MORGANA (morcilla vegana) estaban deliciosas y sobre todo sabían a chorizo y morcilla de las de siempre. Se nota que llevan mucho tiempo haciendo y perfeccionando las recetas, porque clavan los sabores tradicionales, los clavan. De postre aparte del que venía en el menú, nos zampamos una porción de tarta de plátano, que no sé donde había estado toda mi vida semejante delicia. Como nos gustó tanto, a los tres días repetimos para cenar, esta vez nos quedamos en el piso de abajo. También tienen mesas y se pueden tomar raciones. En esta segunda ocasión nos dejamos aconsejar nuevamente y nos trajeron, boqueranos, albóndigas de patata y almendrizos. Aunque no podíamos más, pedimos un postre, arroz con leche de avena. Como habréis observado, es una de mis reseñas más extensas. El Trasmiera se lo merece. Por desgracia no podré repetir con asiduidad, cientos de kilómetros me separan. Pero tengo que recomendarlo con todas mis fuerzas. Buon Appetito. read more

