¡Que se casa otra vez el papá del "Chales"! Pus ni modo, a festejar con la banda...
El salón estaba repleto de gente y de buenas vibras: la comida riquísima, las sillas incómodas pero adecuadas para no quedarse sentado y pararse a bailar, pero lo mejor de todo es que los niños estaban lejos de la fiesta en el jardín, dando vueltas en los juegos que tienen instalados.
A la mitad de la fiesta nos fuimos a asomar al salón contiguo y sacamos a bailar una que otra chica, hasta que empezaron a darse cuenta de que no nos conocíamos y tuvimos a regresarnos a nuestra propia fiesta, que qué buena estaba.
Ojalá hicieran bodas más seguido y con los niños alejados del ambientazo. read more