Cuando mi tía decidió experimentar para hacerle una fiesta a mi primo, nunca pensó que acabaría haciéndosela en "Estrellitas". Yo no estuve de acuerdo, porque me imaginé que a mí me la hubieran hecho ahí y que al final todos los escuincles invitados iban a terminar apodándome "El Estrellitas" y eso a quién le va a gustar.
Por fuera el salón se ve terrible, quizá no han entendido que una de las cosas fundamentales para que le gusten a los niños es que sean llamativas, pero bueno, por dentro no está tan mal como el exterior o el nombre.
Si yo fuera niño no me saldría de la alberca (como mi primito y su amiguita), pero los amiguitos chidos no pudieron ir y los ñoñazos no se separaron de sus mamás, porque no se conocían entre sí. Según yo mi primo de 10 años ligó y eso estuvo bueno, porque era su cumpleaños. read more