Awww, cuando entro a tiendas de bebé hasta se me antoja tener uno. Pero no. Todavía falta mucho. A mi tía le gusta mucho salir últimamente conmigo, creo que mi tía de Puebla le contó lo simpático que puedo llegar a ser y ahora, cada vez que puede, me trae de su amo de compañía. La última actividad que tuvimos juntos, fue comprar accesorios para mi sobrino en camino. Una de mis primas se embarazo a destiempo, y no tiene dineros para comprarle chunches a su bebé.
Ahí me tienen pues, una hora, como niña intensa, viendo y gritando, cada que veía algo súper bonito para el futuro Hércules. Les juro compramos la mitad de la tienda, me da verguenza decirles cuando se gastó mi tía en pura tontería que el bebé nunca va a recordar. Le dije a mi tía que mejor guardara ese dinero y se lo diera más grande pa la fiesta. -¡Ay, Juan! ¡Qué simpático eres! read more