El mismo día que no enteramos que había una plaza del mariachi, ese mismo día fuimos. Anduvimos caminando por ahí, platicando con algunos músicos, queriendo tener algún amor o desamor leonés para llevarle serenata.
Pero como no había amores y sí hambre, buscamos dónde comer. Caminamos un poquito viendo la carta y el ambiente, hasta que llegamos a este mágico lugar, jajajaja. El nombre está bueno, te saca una sonrisa.
Es como un restaurante para desayunar un domingo en veracruz, no en el mero puerto sino un poco adentro, jajaja en serio, si no me creen vayan y me dicen qué les pareció. Sin tener una hamaca o gente en traje de baño, con el puro menú te sientes con arena en los pies.
Hay aguas frescas, café, y cervezas. Eso para tomar. Y para comer son mariscos. Ceviches, camarones, etc. Y la gloriosa mezcla... ¡michelada con camarones!
Ya había escuchado de la michelada con camarones y no se me antojaba nada, había visto a gente tomándola con una sonrisota de satisfacción y seguía sin querer probarla pero algo en el aire me convenció. La probé y se convirtió en mis cosas favoritas que descubrí en León. Ya sé que no son de allá pero como yo las probé allá para mí sí! ajjajaja Sólo espero el día que regrese y en la mesa haya una michelada con camarones y... ¡una guacamaya! ese día me quedó en León para toda mi vida.
Para rematar lo bueno de este lugar: está barato y hay buenísima música. read more