Las carnitas me encantan, la birria ni se diga; pero amanecer crudo y echarte unos tacotes de barbacoa con su salsa bien borracha como tú la noche anterior es una experiencia que si no has tenido definitivamente la tienes que vivir (¿existirá alguien?).
La barbacoa está buenísima, porque la dejan desde el día anterior adentor del hoyo, cociéndose, como debe ser. Entonces resulta ser una de las más suaves que he probado en mi vida.
La salsa borracha no falla y te enchila sólo lo suficiente para darte tus cachetadas y que revivas al mundo. Las tortillitas calientes y hechas a mano tampoco te defraudarán y son el complemento perfecto. El receptáculo de las carne de borrego que casi solita se deshebra cuando la llevas del plato a la tortilla. ¡Yom! read more