Visitamos El Zaguán en grupo con la intención de pasar un buen rato y disfrutar de la comida, pero lamentablemente nuestra experiencia fue bastante negativa desde el inicio.
Al sentarnos, tomó bastante tiempo para que la mesera se acercara a saludarnos o siquiera ofrecer agua o bebidas. Entendemos que atender mesas grandes puede ser complicado, pero lo mínimo que se espera es una atención inicial básica para sentirnos bienvenidos.
Al momento de tomar la orden, la mesera nunca mostró atención real ni interés en escuchar con claridad. Aun así, decidimos darle el beneficio de la duda pensando que quizá solo estaba ocupada.
Cuando finalmente llegó la comida, todo estaba equivocado. No solo los platillos se entregaron a las personas incorrectas, sino que, al señalar el error, la mesera comenzó a intercambiar platos como si tratara de adivinar quién había pedido qué, sin ningún orden ni confirmación previa. Incluso después de que intentó "acomodar" los platillos, los pedidos seguían incorrectos.
Lo más sorprendente fue la actitud. En lugar de ofrecer una disculpa o buscar una solución, insistió en que los platillos estaban correctos y leyó en voz alta un pedido que ni siquiera era el nuestro. Cuando aclaré que no era lo que habíamos pedido --y que ni siquiera me gustan los ingredientes que mencionó-- su respuesta fue que "deberíamos haber puesto más atención cuando salieron los platos", lo cual me pareció totalmente fuera de lugar e irrespetuoso.
En ese punto, simplemente ya no quisimos discutir más y terminamos comiendo lo que había en la mesa para evitar arruinar más la noche.
Una mala atención puede pasar, los errores en la cocina también, pero la actitud y el trato hacia el cliente es algo que define a un restaurante. Y tristemente, en este caso fue pésimo.
No volveríamos ni recomendaríamos este lugar. read more