Ellos tienen la vocación de alimentar hordas enteras de salvajes tragones (como yo), por lo que no debe sorprenderte que las medidas que anuncian en la fachada no sean plato o platillo, sino litro/kilo de comida. Lo bueno es que contiguo a esta fondita está un fitness center, por si acaso se te hubieran pasado los litros de chicharrón en salsa verde o algún otro delicioso platillo que qué ganas dan de comerse por litros y kilos.
La verdad es que cuando entras descubres que las esplendidas porciones que son capaces de vender no son consecuentes con las que te dan en la comida corrida, pero el sabor no está tan mal, aunque no esperes una dedicación tremenda, porque aquí predomina la cantidad que la calidad, y a veces siento que le dan preferencia a los encargos para eventos que para la comida en el salón. Como quiera el precio está bastante bien y lo incluye todo (sopa, plato fuerte, postre y agua), si no te gusta, por lo menos te llena. read more