Con estas lluvias me dio una gripa de aquéllas. Llevo ya dos semanas enfermo y por más miel que le echo a mi taza de té no me curo. Puro toser y toser, toser y toser. Mi tía no me deja desde entonces darle besos, sentarme cerca de ella mientras comemos y mucho menos echarme a ver el netflix a su lado "Hasta que te cures papacito, no me vayas a contagiar".
De todas las medidas ya mencionadas, creo que no me mandó a un hotel gracias a Frutilandia. Pidió le hicieran un antigriapal diario y se lo llevaran a las 10 de la mañana antes de irse a nadar, todos los días. Según yo no tienen servicio a domicilio, pero el señor que atiende está tan enamorado de ella que podría volar si mi tía se lo pidiera.
El jugo ha salido bastante bueno, porque de dos semanas en la misma casa, mi tía todavía no se enferma. read more