¡Bueno! Es que desde que lo ves por fuera, topas que un cinco estrellas, no es. Un cuatro, tampoco, y así vas bajando y bajando. Lo bonito es el letrero a mano que te da la clave de que estás en el lugar correcto.
El servicio es igual de bueno que las instalaciones del lugar. Súper buena onda, súper amables, ¡no saben qué cosa! los precios son bajos, eso si, así que si no eres tan pesado y remilgoso, hasta le terminas viendo lo bonito. A mí por ejemplo, me parecieron de muy buen gusto las sábanas encima de todos los sillones y muebles de la recepción y pasillos.
La limpieza muy buena para las cucarachas y animalitos que gustan de alimentarse de la mugre acumulada en las paredes. read more