Por el día que estaba teniendo lo único que necesitaba era saciar mi hambre de una manera rápida y barata. Barata. Barata. ¿Por qué? porque justo unas horas antes sé que había hecho feliz involuntariamente a un hombre/mujer por una distracción funesta: ¡se me cayeron 500 pesos! y con ello aquél personaje poblano y desconocido seguro se divirtió y comió muy a gusto con mi dinero.
Pero bueno, por suerte no perdí mi cartera y ahí tenía los 100 pesos que habrían de saciar mi apetito, con unos hot cookies. Están medio ricos y no están caros así que lo dejó así, a medias, no era lo que esperaba pero quizá si otro día vuelo a estar en esa situación y paso por ahí los vuelva a comprar. read more