Hasta los árboles parece que se besan, fue lo primero que pensé cuando vi el famoso kiosko del centro de León.
Amurallado por una barda de cantera, el kiosko se muestra triunfante, sobresaliendo incluso de la altura de los árboles que están a su alrededor. Me fascina ver a los pájaros posados en el techo y revoloteando por todos lados.
Tanto el kiosko,como el pasto verde que lo rodea, invitan a muchos jóvenes a tener románticos encuentros y coqueteos. Sólo los fines de semana, que toca un grupo musical ahí, cambia de generación el lugar.
Precioso lugar para relajarte, para tomar aire del clima de afuera, y sobretodo, para conmoverte con todas las pequeñas parejas que aquí, con todos como testigos, se prometen amor eterno. read more