¡Pulque! Yupiiii, me puse a leer a Rius y que se me antoja un curado...le pregunté a mi tía dónde comprar uno y me regañó. "Toma whisky de la cantina Juan, cómo pulque! ¡Eso es de trabajores!" "¡Pues por eso tía! Yo trabajo muchísimo".
Molesta fue por la llave de su cantina y me la entregó. La verdad, nunca he entendido porque no está de moda el pulque, chance ¿por barato?
No me quedó de otra más que tomarme un vaso de whiskey con piedras frías y salirme al centro a buscar mi fermentado.
Una vez ahí, intensamente, comencé mi búsqueda, y a sólo dos cuadras encontré La despachería. Me encantó el lugar, muy retro, con ese olorcito delicioso que caracteriza las pulquerías: agua miel combinado con jarrones de fruta.
El chico de la barra, que nunca me dio su nombre, es maestro, tons yo muy felíz lo bauticé como Gumaro. Resultó también ser defeño y pulquero. Nos tomamos dos o tres o cuatro o cinco...nunca había trabajado tanto. read more