Cuando juntarse a comer algo con amigos es el plan, pocos lugares rinden tanto como Lo de Charly. Aunque tiene menús variados y cortes de carne específicos, lo mejor es ir por el menú libre que incluye entrada de empanadas, parrilla con guarniciones (papas o ensalada) y postre. No incluye bebida, pero tienen bebidas grandes, un punto muy a favor.
El detalle es que el menú no incluye algunos cortes como bife de chorizo o mollejas, que se abonan aparte. Por lo demás, hay de todo y todo está bien: provoletas, chorizos, morcillas, riñones. Todo muy bueno y en el punto justo. La carne también está correcta, jamás la vas a encontrar quemada o poco tierna, en este aspecto, el lugar es garantía.
Lo de Charly es muy popular en la zona y ocupa toda una esquina, pero el lugar adentro es pequeño y en sectores las mesas están muy encimadas, a tener en cuenta si son anchos como este humilde servidor. No hay mucho que destacar en cuanto a la ambientación / decoración. Es de buena y quizás hasta regular también.
En cuanto a la atención hay que decir que va en sintonía con la propuesta del lugar: buena. Los mozos son atentos y si te dejas guiar por ellos en cuanto a la parrilla, no te van a defraudar. Puesto que en la vereda de enfrente hay un local de la franquicia exclusivamente para pedidos, la espera suele ser de intermedia a corta. Nunca tuve una mala experiencia en este aspecto.
Lo de Charly es jugar a lo seguro: es una buena parrilla que ofrece ciertas garantías. No vas a pasarla mal ni tampoco vas a tener una mala experiencia con los cortes, lo cual es bueno, pero también es malo en el sentido de que no te vas a enamorar particularmente de nada de lo que te sirvan. Es un buen asado, y ya.
Si lo elegí varias veces es por lo ideal que resulta para juntarse con amigos, comer bien, en cantidad y con un precio razonable: entre cinco gastamos unos 1200 pesos, comiendo muchísimo y variado. Como decía, vas a volver por la experiencia en general, y no por un plato o corte que logre cautivarte para un regreso. read more